A los 14 conoció al general y desde entonces no sólo lo acompañó como asistente, sino que -como una especie de espía- pudo anticipar los golpes que recibió.
El histórico dirigente justicialista y secretario privado del ex presidente Juan Domingo Perón, Ramón Landajo, falleció a los 83 años y sus restos fueron trasladados al cementerio de San Martín.
Así lo confirmaron fuentes sindicales y señalaron que el cortejo fúnebre partió de la cochería La Capital, donde amigos y familiares despidieron sus restos.
Ramón Landajo nació el 16 de setiembre de 1928 y a los 14 años conoció a Perón, a quien acompañó como secretario privado hasta en sus exilios.
“Lo conocí (a Perón) en 1942, cuando él era coronel y se reunía con quienes diseñaron el cambio de gobierno con la revolución de 1943”, rememoró el dirigente en una de sus últimas entrevistas.
Para el hombre, uno de los mayores logros del peronismo fue “la reforma de la Constitución Nacional de 1949”, en la que, indicó, “se incorporaron los derechos laborales y sociales que caracterizaron al constitucionalismo social y las bases jurídicas para expropiar empresas monopólicas”.
El recuerdo de los sindicalistas
Dirigentes de los gremios Camioneros, de Uatre y de Judiciales recordaron ayer la figura del ex secretario de Perón, a quien despidieron como el “compañero Ramón Landajo”.
Durante sus últimos años de vida, el dirigente manifestó duras críticas a la mayoría de los sectores justicialistas, porque afirmaba que “se habían olvidado” de Perón.
“Perón no necesita el monumento de los falsarios, de los hipócritas, de los simuladores. En cada corazón de todo buen argentino y peronista está ese altar que se construyó con amor y lealtad. Es lo que vale”, afirmó al respecto Landajo en una de sus columnas que difundía a través del sitio de internet Grito Peronista.
Landajo llegó a autodefinirse como “el alcahuete de Perón” y recordó que fue el “nexo del ex presidente en México cuando se estaba por formar la Unidad Latinoamericana”.
“Yo era espía de Perón. Primero fui ‘alcahuete’, que para mí es la condecoración mayor, porque es más de pueblo. Era el nexo del general en México cuando se estaba por formar la Unidad Latinoamericana”, confesó en una de sus últimas charlas con la prensa local.
Y añadió que “también estaba la conspiración en contra de Perón. Me mandó a México porque me tenía confianza y yo pasaba disimulado porque mi madre era mexicana. Esto fue en el `53, pero ya había hecho incursiones espías en Uruguay y Brasil. Eran trabajos sobre temas que le ‘interesaban’ al general”.
Desde México, Landajo también fue quien advirtió al general Perón sobre los planes del ejército para derrocarlo y después matarlo en junio de 1955. “La información que recibió Perón de mi parte -contó Landajo- fue corroborada por otros avisos”.
Es que trabajaba en el diario Novedades y en su versión en inglés The News, como gerente de ventas, y como ejecutivo en XHTV canal 4 y la emisora XEW. Desde esos lugares estratégicos, el espía de Perón contaba con información privilegiada.
El hombre era, en 2005 y según una entrevista publicada en el diario La Nación el 16 de junio de ese año, comentarista político-gremial en la radio y se sentía orgulloso del tiempo en que fue un hombre de la mayor confianza del general.
Fuente: losandes.com.ar
Encontranos en: